¿Por qué Jesús?

Entonces, ¿qué salió mal?

Satanás engañó a Adán y Eva. Nuestros primeros padres creyeron al mentiroso y dudaron de Dios, el Dador de sus vidas. Al elegir su propio camino, rechazaron los planes de Dios. ¿Cómo sucedió esto?

Dios les dijo claramente qué frutos podían comer y cuáles no debían consumir para no perder la vida. Sin embargo, Satanás cuestionó lo que Dios les había dicho y los convenció de que no les pasaría nada malo si no obedecían a Dios. Les prometió que, al comer del fruto, serían como Dios. A Adán y Eva esto les pareció muy atractivo, así que comieron del fruto prohibido. La acción de nuestros primeros padres desencadenó consecuencias trágicas para todo el mundo. No fue el fruto en sí el que trajo la muerte anunciada por Dios al mundo, sino la desobediencia hacia Él lo que la causó.

Puedes leer sobre esto en la Biblia, en el capítulo 3 del Génesis. Desde ese momento comenzaron los problemas. Hoy vivimos en un mundo marcado por el pecado.