Copia del curso con imágenes

El ser humano no puede cambiar su situación ni revertir las consecuencias del pecado por sí solo. Solo Dios puede hacerlo. Él vino a nosotros en la persona de Jesús. El Hijo nos reveló al Padre y se convirtió en el puente que une al hombre con Dios. La Biblia lo expresa de esta manera: