¿Por qué Jesús?

5. ¿Y ahora qué?

%Imie%, es importante saber que la relación personal con Dios es lo más importante, y el perdón de los pecados se obtiene gracias a la sangre derramada por Jesús por nosotros, no por nuestros méritos. ¡Eso es gracia! Al aceptarlo en nuestras vidas, experimentamos una transformación que realiza el Espíritu Santo. 

Ahora es el momento de aceptar este conocimiento con el corazón y aplicarlo en la vida diaria. Dios no quiere que solo lo aceptemos con la mente. Desea que lo invitemos a nuestro interior, confesemos con nuestra boca que es nuestro Señor y Salvador, y lo amemos con todo nuestro ser. ¡Esto requerirá tu decisión!

Veamos ahora a tres personas que se encontraron con Jesús y cómo reaccionaron después de ese encuentro.