¿Por qué Jesús?

¿Qué tengo que ver yo con esto?

%Imie%, quizá te preguntes qué tiene esto que ver contigo si, al fin y al cabo, tú no estabas allí.

Entonces, ¿por qué tienes que soportar las consecuencias de la decisión fatal de Adán y Eva?

Dios, después de todo, no te prohibió a ti comer del fruto de aquel árbol. Pero reflexiona sobre esto por un momento.

¿Acaso una madre que consume alcohol durante el embarazo no perjudica la salud y el desarrollo psicofísico de su hijo? ¿No sufre el niño las consecuencias de lo que hizo su madre?

Pensemos en esto de la siguiente manera: en aquel momento, durante la conversación de Adán y Eva con Satanás en el jardín, "estábamos allí" como hijos que aún no habían nacido. Por eso, los efectos de su elección nos afectan profundamente, de forma similar a como un hijo sufre por una madre alcohólica.